Futbol Infantil

Coordinador: Juan Manuel Aispuru
 

Categorías
De la 2013 a 2016 entrenan de 17.45 a 19 horas
La 2011 y 2012 hacen su práctica de 19 a 20 horas

Días: dos veces a la semana
Encuentros de fútbol: sábados, de 11 a 15 hs

Lugar: 161 y 52, barrio El Retiro
 

Grupo de profesores
2011 Sebastián Frontini y Sebastián Rey
2012 Germán Zapata
2013 Emiliano Ricci
2014 Augusto Martín
2015 Luciano Olivera
2016 Diego Guardia

La pelota y los pibes en 7 recuerdos

1: Bienvenidos a LIFIPA

“Yo formé los equipos de fútbol infantil en Brandsen” dice Jorge Mattia, “El Corcho”, como le llaman en el barrio. Tenía 19 años y su padre –del mismo nombre- era el responsable de la aventura. “El primer año eran 50 chicos, 5 equipos. Yo era un pibe y ya nombraba a gente grande para técnicos de otras categorías…  A Nicoletti, a Peña, a Carlitos Pérez, a Oscar Serrano, a Saenz… a todos los traje yo”.

Para las camisetas había que lograr un aporte comercial y ese lo tuvo en Libro 49. “Su dueño, el Loco Córdoba, hacía la matiné en Brandsen. Nos dio las camisetas y eran naranjas porque de ese color era el logo del comercio”. 

2: “Somos locales…”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


“Llegás por 7 y doblas a la izquierda por 609”, explicaba Alejandro Nicoletti, que ya para el primer torneo oficial estaba entusiasmado por demás. Eran felices con poco: pusieron una casilla para los vestuarios y un par de arcos, sin alambrado, así Brandsen era local en “La Cantera”, tal como le llamaban.
Fueron por un lugar que estuviera más a mano del platense, y consiguieron la canchita de siete del Club El Porvenir Platense, en 42 entre 133 y 134. Se la conocía popularmente como “La Vaca Echada”.
La última de “prestados” estuvo en el mismo barrio El Retiro, 42 entre 157 y 158, cerca del lugar  donde finalmente logró comprar y construir la cancha propia. 
Los chicos tenían cita de entrenamiento en la Sede. “Nunca pudo ser una cancha oficial por las dimensiones, era un cajoncito de tierra, todo se reducía a esa opción para hacer fútbol, más allá de los parques”, cuenta Nicoletti, quien llevó a la categoría 75 a ser la más famosa del club y respetada en LIFIPA (fue primera en 5 de las 6 temporadas). El propio Nicoletti siempre mantuvo relación afectiva con el club. Y en 2022 (cuarenta años más tarde de estos inicios en AC Brandsen) es el coordinador del Fútbol Infantil de Gimnasia y Esgrima La Plata. 

 

3: El sueño de todos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Fue el sábado 28 de mayo de 1995, con el torneo de LIFIPA ya iniciado (décima fecha) cuando Brandsen pudo ser local en su terreno de 161 y 52. Se adquirieron 5 hectáreas y quedó asentado en un libro de actas el aporte económico de veintiún padres, además de las gestiones concretas de la Comisión (rifa de un automóvil, creación de la cancha de Paddel con el fin de ahorrar para el predio).
El sueño se hizo realidad, cuando hasta el partido anterior debían desembolsar una suma de dinero fija para el alquiler de la localía en Centro Fomento Los Hornos, 143 entre 65 y 66 (la única cancha infantil con túnel).
En ese momento Carlos Sáenz transitaba el año número 11 como presidente. Había llegado al club precisamente por sus hijos, Diego, de la 71, y Gabriel (“El Hueso”), de la 76; más tarde, nació Leandro, clase 85, también futbolero.
Carlos Saenz, a la par del esfuerzo de Aparicio Rosas (“Tito”), Oscar Martins Serrano, Hugo  Raimondo (“Patita”), decidieron un día reconstruir al club en un difícil momento. Y pasaron de la Subcomisión de Fútbol Infantil a la posibilidad de armar una lista y presentarse a elecciones. “¡No éramos ricos, pero manejábamos más dinero que la propia CD y acudían a nosotros!”, asegura Saenz. Tras un primer revés en las urnas decidieron presentarse nuevamente y ganaron a un año del retorno al sistema de gobierno democrático en la República Argentina. 

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4: Juveniles en el Estadio Provincial

“Cuando salías de infantiles, no había competencia en cancha de once… Cada uno disparaba donde podía”, coinciden varios con pasado “naranjita”.
La ciudad vio nacer en los últimos años de la década del ochenta un nuevo campeonato amateur, en cancha grande, para los equipos bien armados en infantiles y que querían continuidad. Fue entonces la Federación Bonaerense de Fútbol Juvenil un lugar ideal, organizándose partidos en varias canchas de once ubicadas en los terrenos donde hoy está el Estadio Ciudad de La Plata, 25 y 532. Tres categorías de Brandsen lograron el título en distintos momentos, la ’70, ’71, ‘72 y ’73.

Otro certamen que entonces tenía competencia Juvenil era LISFI. Una traba que no detuvo la emoción. Brandsen jugó con otro nombre, Olimpia, ya que en ese mismo momento el club continuaba afiliado a LIFIPA. La razón de ello residía en los estatutos de esas ligas al no permitir que una misma institución estuviera compitiendo en las dos al mismo tiempo.

5: Los Mundialitos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Brandsen comenzó a sentirse más protagonista en el mundo del fútbol amateur toda vez que un chico o la misma institución formaba parte de un torneo internacional de infantiles.
En el mes de julio de 1987 se desarrolló el primer Mundialito platense con la categoría ’74. La curiosidad fue que los equipos participaron con el nombre de sus países. Llegaron delegaciones de Estados Unidos, Guatemala, Venezuela, Ecuador, entre otras. LIFIPA (liga anfitriona) fue Argentina, con la tradicional camiseta albiceleste a rayas: Aldo Podestá, Martín Di Grazia y Martín Paladino fueron los tres chiquitos orgullosos de la AC Brandsen.
Otro placer para la historia: nuestro club albergó en casas de familias a tres equipos uruguayos, niños pertenecientes al Club Progreso.

Viajes históricos de La Plata al interior del país fueron los de la ’83 y la ’84. Rumbo al sur argentino, donde jugaron el Mundialito de Río Negro. La ’84 se alojó en Viedma (capital de Río Negro) y en el grupo había un trío con futuro profesional: el “8” Juan Cruz Calabrese (ex Almagro y Santamarina de Tandil, hoy ayudante de campo de Quatrocchi en la divisional reserva de Estudiantes), el “5” Luciano Cecatto (Defensa y Justicia y Progreso de Uruguay) y el “10” Federico Jimenez (Villa San Carlos). “Para nosotros era como jugar un Mundial”, rememora Cecatto, que fue los dos años. Las dos categorías habían ido con “refuerzos” de otros clubes y completaba el plantel con chicos del propio club, un año menor al de la competencia.

En el nuevo milenio Mar del Plata fue el destino paradisíaco de los pibes de la categoría ’91 de Brandsen. Allá fueron a jugar el Torneo Internacional de la Costa Atlántica “Ezequiel Zapatosky”. Pasaron la fase de grupos del mega torneo (estuvo en la Zona 24 con Ferro de Trenque Lauquen, Sud América de Miramar y Universidad de Chile). La aventura terminó cuando se encontraron con Boca Juniors y su plantel completo de AFA, recibiendo una goleada, 1-5. Claro que los resultados no dejan ver lo más lindo de todo el viaje en enero de 2003: el goce total de aquellas criaturas guiadas por Gerardo Machuca.

5: El infanto juvenil de la Liga Amateur

Precisamente en el año 2003 fue la última vez que nuestro club participó en LIFIPA (los últimos en hacerlo fueron los de las categorías 90 a 96). Mientras esa nostalgia de los sábaos recorría la humanidad de algunos veteranos delegados (como el recordado Andrés Saracho), al otro día Brandsen hacía su debut en el Infanto-Juvenil de la Liga Amateur. Se conformó el primer año con una combinación de edades, con niños nacidos en dos años. Así, los domingos, la 9ª jugaba con los 93/94; la 8ª con los 91/92; la 7ª con 89/90; la 6ª con 87/88; y la 5ª con la 85/86. 

En esos momentos volvía a trabajar en la institución Luis Tarquino, quien se puso firme en la conformación de la experiencia Liguista, tal como lo había hecho en otros tiempos. El grupo de trabajo tenía a otros referentes, como el presidente Germán Sánchez y otro directivo, Ruben Noli.
Entre los chicos que vivían felices este cambio deportivo estaba Gonzalo Folone, figura actual de la Primera división.


 

6: Técnicos que juegan en la Primera

 

Diego Calandria y Sebastián Dopazo eran dos figuras del primer equipo de Brandsen. La Liga Amateur tenía su cita fuerte los sábados por lo general en el horario de 15.30 horas. Pero muy temprano, Diego y Sebastián tenían un lindo pasatiempo, no exento de responsabilidades. Es que eran entrenadores de los equipos infantiles y juveniles.
“Tuve primero a la 99 en cancha de siete y ya era mucho, pero los padres me insistieron y también tuve a la 95 en cancha de once”, dice Calandria, quien en aquellos tiempos no solo se atajaba todo lo que le tiraban sino que además hacía goles (una tarde le hizo dos goles a For Ever, de penal). Sus tres hijos (Nazareno, Jerónimo y Fabricio (El Bichi) integraban la 96, 99 y 02).
Dopazo tenía dos representantes de la sangre en la cancha chica, con Juani y Diego, el primero nacido en el 99 y el más chico en 2007.

 

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